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Mostrando las entradas etiquetadas como ReLaToS Con DoLoR

AsTillaS En LoS PieS

Y a esa hadita se le cayó una lágrima y no entendía que su tristeza se haga carne y la saque de su magia. Y a esa hadita se le apagaron las alas y se quedó sentadita en un árbol, protegiéndose del sol que la lastimaba. Y sin derecho le lastimó las alas, y sin derecho le rodó esa lágrima real en un mundo de fantasías. Se chocaron esos mundos, se chocaron y se hicieron astillitas que se le clavaron en los pies. Entonces se arrastró hacia el árbol, se cubrió de hojas, miró hacia el sol y gritó… No me hagas daño, sólo me quedan mis lágrimas… que son tuyas…

A PeSaR De ToDo

Ella cerró las puertas, corrió las cortinas y le sirvió el café. Le alcanzó su taza que luego rompería contra el suelo. Ya con las luces bajas y el calorcito en la panza se sentaron en el piso y se amaron. Él cerró los ojos y disfrutó de ella, de su suavidad para amar y del salvajismo de sus palabras. Ella abrió su alma, él cerró su boca. Ella quería abrirle el pensamiento, aspirarle el sentimiento y él susurraba: “De a poco…” Ella vió la muerte de cerca; le tuvo miedo; sintió un escalofrío en la nuca y cerró sus puños como desafiando a una pelea. Ella pensó en un mañana, en que tal vez no haya un mañana y necesitó decirle esas palabras… Él se sorprendió. Miró las ventanas, los puños de ella. Recorrió el piso con la mirada, ese piso donde había amado con suavidad. Ella temblaba. Él la tomó de las manos y le dijo: “Yo no…”

SiN AiRe Ni BeSoS

Contengo el aire en mis pulmones. Siento el agua y sus burbujas acariciándome todo el cuerpo como hacía tiempo no lo sentía. Abro los ojos y no se ve nada, pero no me desespero, sólo disfruto el zumbido en mis oídos, ese zumbido aislante que me hace sentir la única criatura con vida en tu ecosistema. Salgo a la superficie y abro la boca como para recibir ese beso, y siento el aire, siento la vida en mi boca y la saboreo. Siento sus mieles, siento la vida dulce en mi boca. Tomo aire y respiro. Me siento a mi lado, fumando despacio, femenina, y en ese instante que separa a un mundo desordenado e ilógico, casi irreflexivo, vienen tus recuerdos, que empiezan por quitarme el aire, por enredar mi pelo con la naturaleza, mi pelo en las raíces de un árbol que me aplasta. Reacciono dándole una pitada al cigarrillo. Juego con mis pies en el pasto que me hace cosquillas mientras una hormiguita rodea mi tobillo. Me siento única pero soy parte; soy u...

AraÑaS en La GarGanta

Que no se matara tan temprano. No valía la pena comerse su mierda o caer en su abismo. Siempre tan dependiente de su aceptación, de su roce indiferente en la cama. Siempre esperando sus muecas que no eran risas, anhelando su mirada perdida en las fibras de sus dedos. Lamiendo las sobras como un perro hambriento. Instantes de sosiego le hacían aire en la cara, pero la soledad lo cubría todo y entonces quiso matarse; dejar de lamer las sobras de su sexo. Que no se mate tan temprano, le preocupaba a ella. Que no se entere tan tarde, pensaba él. Que no me deje una carta, pedía ella. Que me salve por dios, rezaba él. Que no le queden los ojos abiertos, pensaba ella. Que no esquive mis ojos, pedía él. No cree en las luces, ni en nada, sólo en ella. Quiere tapar esa olla que juntos destaparon. Esa olla con uñas, con pelo, vísceras y víboras. Quiere comerse las venas, inyectarse su semen, quiere sentir las arañas en el paladar, sus ocho patas en la garganta, los siete diablos en su cráneo. Des...