Ir al contenido principal

DieCiSéiS BeSitoS



Dame dieciséis besitos en la espalda, haceme figuritas con los dedos. Pasame despacito tu nariz por la nuca, decime algo lindo, vos sabes lo que quiero escuchar, me vuelvo dulce y predecible con vos.

Ahora bajá y desparramame dieciséis besitos en la espalda. Con tus dedos dibujá mi cintura, pintale colores a mis piernas y acercate despacito, como cuando te metes en la cama y yo finjo dormir.

Sentí el calorcito en tu pecho; sentí suavecito mi pelo; enredá tus dedos con los míos. Dame dieciséis besitos en la frente; en los ojos; respirá hondo; escuchá como respiro; no nos ve nadie, es un secreto.

Prestáme tus manías, te presto mis cuidados, no te rías, escuchá cómo respiro mientras te doy veinticinco besitos en la panza, mientras te dibujo mis manías en tu sexo, mientras no nos ve nadie, nos restan nueve besos.

Cuatro son míos, cinco son tuyos. Te sigo mimando, te dejo ganar otra vez; haceme lucecitas en la boca, estrellitas en el techo; dame dieciséis besitos en la espalda, veinticinco palabras mal entendidas, cuatro enojos y tres lágrimas.

Siempre te dejo ganar… Ahora mirame las manos, ya no queda nada. Levantate despacito, no hagas ruido, no me beses que me despierto, cerrá despacito, caminá de puntitas y alejate.

Nadie nos ve, nadie lo sabe, sólo los dieciséis besitos fueron testigos, dieciséis besitos y veinticinco palabras.

Comentarios

  1. Creo que con una palabra puedo decir lo que me pareció...
    "adoré"

    ResponderEliminar
  2. Es muuii dulce..me encanta.. de todos lo q eh leido el mejor..

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Volver a empezar

Pasaron ya cinco años en que decidí volver a empezar. No es fácil pagar los costos de haberse enamorado de la persona equivocada, de una persona que en definitiva también me amó. Hay momentos en que tenés que sufrir realmente para darte cuenta que con amor no se soluciona todo ni alcanza. El quiebre fue ese día en que, como en una novela, me enteraba que él se casaba con la mujer que tanto decía despreciar. La hipocresía fue tan notable y tan profunda que no sabía si llorar o empezar a odiarlo. Fingí estar descompuesta. Necesitaba salir del trabajo urgente. Caminé las 19 cuadras que me separaban del departamento en el que vivía. Entré, saqué el teléfono y simplemente lo llamé y le pedí que no se case, Le dije que lo amaba, que sabía que él también me amaba y que todo esto lo hacía por culpa, por haber lastimado a la mujer que le había dado una hija. Él estaba distante, frío, como mecanizado. Como predeterminado a hacer algo que tenía que hacer. Ese viernes no trabajé. Junté mi ...

Carta en Espejo

Hace mucho que no hablamos y te noto rara, como cargada y con la risa contenida. Tu risa me hace reír a mi y a muchos y no se qué pasa últimamente. Te noto escasa en el sentimiento externo y será el alza en los precios que cuidás hasta la última sonrisa. Te noto miedosa y un poco lenta hasta en las bromas que estás tomando a mal… eso no te pasaba antes. Sé que extrañas mucho el amor y tal vez te sientas sola, pero no te preocupes… a mi también me pasa y empiezo a fantasear con mil cosas que no están muy cerca de la realidad. A veces me imagino encontrándome con vos en Plaza Italia y mirando artesanías que no vamos a comprar porque te dan alergia… a mi me pasa lo mismo. ¿Sabés qué siento últimamente? Aprovecho esta carta para contarte, pero cuando nos encontremos te voy a contar mejor… me pasa que veo una pareja abrazarse, rozarse las manos, besarse, mirarse y me emociono; es como que me dan ganas de llorar y no sé si es emoción real o es que me doy cuenta cuánto extraño que me pase alg...

Yo no sé qué me habrán hecho tus ojos...

Yo no sé por qué, justo cuando estoy por salir a escena, ésta, la última escena donde me espera el público que sufre el olvido, me vuelvo a preguntar… ¡qué me habrán hecho tus ojos? El embrujo, el frenesí, el desengaño. Entre la pasión color sepia que esconden mis ojos verdes que te adoran, te idolatran, que te aman… entre el blanco y negro que envidia mis ojos brujos yo me pregunto ¿qué me habrán hechos tus ojos? Mi juventud inconsciente, errante y altiva y ahí voy, caminando con la frente al cielo, los ojos al cielo para que los ángeles mueran de envidia…  ¿Qué me habrán hecho tus ojos? ¿Y qué haré yo con los míos cuando no te pueda mirar? Los arrancaré como un mito griego, los arrojaré al sepia del tango que cruje como un bandoneón… qué me habrán hecho tus ojos que ya no canto; que ya con éste, mi último suspiro te reprocho… ¿Qué me has hecho amor… qué me han hecho tus ojos? Y con el alma arrastrando los pies y el temblor en las manos grito: ¡maten al malva...